martes, 24 de julio de 2012

De la contradicción de la vida

Hay instantes en los que camino hacia un objetivo, pero cada vez siento que estoy más lejos de alcanzarlo, aunque claramente me esté acercando.
¿No les pasa que a veces sienten sentimientos encontrados y creen odiar y amar a una misma persona? Casi seguro han tenido momentos en los que la vida es color de rosa y al minuto se oscurece el panorama.
Una combinación de emociones que hacen que llegues a sentirte "bipolar" o simplemente instable.
No sé cómo le llamen ustedes, pero yo le llamo la "contradicción de la vida".

Heráclito sostenía que el mundo se formaba por contrarios y que teníamos que encontrar el equilibrio, la virtud en medio de ellos.
Equilibrar a la pasión con la razón, un puente que nos permita balancearnos entre uno y otro.
Le decía hace poco a mi mejor amigo que quizás la vida se trataba precisamente de eso, de encontrar el equilibrio de contrarios, de vivir las dos facetas de la vida.
Claramente no podríamos entender lo que es el frío si no existiera el calor. Igualmente no sabríamos lo que es la felicidad si no conociéramos la tristeza.

Las contradicciones que nos llevan a encontrarle el sabor a la vida. Un mundo feliz dudo que fuera realmente feliz. La necesidad de experimentar un extremo para apreciar totalmente su contrario.
Momentos de sufrimiento que nos llevarán a entender las más grandes alegrías.

La vida quizás se trate de andar por el puente sin saber dónde es el punto medio, pero caminar, pensar y VIVIR para terminar encontrándolo.

lunes, 2 de julio de 2012

Un cambio...


“Vivir es renunciar” diría Eduardo Nicol. Cada decisión que tomamos es la renuncia a un sinfín de posibilidades.  El cambio duele porque no estamos acostumbrados a alejarnos de lo cotidiano, a lo que percibimos como “nuestro”. Las personas temen a lo desconocido, somos pocos los que entendemos que el reto no está en aceptar todo lo que traiga la vida, sino en encontrar la manera en la que nos enfrentaremos  a lo que venga.

Decimos querer cambiar el mundo y nos sentamos a actualizar la página del PREP, o a hacer una Bucket list de lo que queremos hacer antes de morir. Nos proponemos grandes metas y culpamos a los demás si las cosas no salen bien. Nos detenemos ante el avance de los otros y nos hacemos pequeños ante sus triunfos. Elegimos sin pensar en las consecuencias, actuamos sin pensar, sin concientizar que estamos renunciando a las demás posibilidades. Caemos en la zona de confort y creemos que no somos libres, cuando en realidad estamos eligiendo no ser libres.

El momento en el que dejemos de decir y empecemos a actuar, cuando en vez de pregonar palabras empecemos a realizar acciones, cuando cambiemos nuestra actitud pesimista y encontremos un ideal por el que vivir. Cuando sepamos que nuestros actos siempre traen consecuencias y aprendamos a decidir nuestra manera de actuar ante cualquier situación, cuando nos empecemos a conocer a nosotros mismos y distingamos lo que en verdad queremos. Ese día estaremos haciendo algo por lograr un cambio verdadero. 

Si quieres cambiar al mundo, empieza por cambiarte a ti mismo” son las palabras que utilizó Gandhi. No empecemos a imaginar lo que haríamos en un mundo alterno, pensemos en lo que podemos hacer hic et nunc (aquí y ahora). Creo que somos pocos los que estamos dispuestos a cambiarnos a nosotros mismos para después, mover al mundo, ¿no?  Los reto a demostrarme que, en realidad, somos muchos.